domingo, 30 de septiembre de 2018

La diversificación: esa gran aliada

Leí una vez a un inversor afirmar que su fórmula mágica era bien sencilla: salud, diversificación e interés compuesto. No le falta razón.

Cuando se habla de las bondades de la diversificación, en la mayoría de los casos hacen referencia a:

  • Diversificación de activos (renta variable, renta fija, sector inmobiliario, etc.), 
  • Diversificación por sectores (cíclicas, farmaceúticas, constructoras, bancos, retail, shiping, automóviles, robótica, tecnológicas, etc.)
  • Diversificación geográfica (Europa, USA, emergentes, etc.)
Todas estas clases de diversificaciones (y/o la suma de ellas) buscan el mismo objetivo: minimizar la volatilidad de la cartera del inversor.

Sin embargo, en esta entrada, no vamos a hablar de estas diversificaciones, sobre las que ya existe sobrada literatura, sino sobre otro tipo de diversificación, no tan de moda, pero, en mi opinión, igual de importante o más que las demás: LA TEMPORAL.

¿En qué consiste la diversificación temporal? Muy sencillo. La estrategia personal que implemento para conseguir la diversificación temporal radica en tener un plan de inversiones prefijado e ir entrando en el mercado en los momentos temporales indicados en dicho plan, sin importar el ruido de mercado que haya en cada momento.



Según esto, habrá inversores que, en función sus ingresos y capacidad de ahorro, puedan invertir de forma mensual, trimestral o anual. Se trata de destinar a su cartera siempre una misma cantidad fija en esos periodos de tiempo, evitando la tentación de querer acertar si el momento de mercado es el adecuado o no (querer hacer Market Timing). Con este planteamiento eludimos caer en unos de los principales errores psicológicos de cualquier inversor en bolsa: comprar cuando los mercados suben y no hacerlo cuando bajan. Con esta metodología hubiéramos comprado en pleno Brexit o tras las elecciones estadounidenses que culminaron con Trump como presidente, cuando nuestro sentido común inversor nos haría quedarnos al margen ante las turbulencias del mercado. Ambas compras hubieran sido excelentes.

Una de las principales pruebas de la utilidad de esta diversificación la tenemos en un producto similar en "sus tripas" al fondo de inversión: Los planes de pensiones. En mi día a día veo muchos partícipes que, llegada su edad de jubilación, deciden rescatar su plan de pensiones. En la gran mayoría de los casos (por no decir la totalidad), vemos que aquellos partícipes que han tenido su plan de pensiones durante 15 años en adelante, con aportaciones mensuales, cuando lo rescatan, el mismo lleva acumulado una importante rentabilidad. Ese plan de pensiones ha pasado por la caída de Lehman Brothers, por la crisis de Chipre y Grecia, por el Brexit, por Trump, etc., pero el partícipe no ha sido consciente de ello, y ha mantenido su estrategia preestablecida intacta: ha continuado con sus aportaciones periódicas.

Esta estrategia de diversificación responde subyacentemente a otro eterno debate que de forma periódica salta a la palestra entre la comunidad inversora: ¿debo estar siempre invertido o debo guardar algo de liquidez? Al igual que manifestaba en otras entradas, en este mundo no hay verdades absolutas, ni todo es blanco o negro, sino que, parte de su riqueza, es que cada uno dentro de una misma estrategia, puede tener sus propias formas de interpretarla. Para mí, que defiendo la utilidad de la estrategia de diversificación temporal, la respuesta es que debo estar siempre invirtiendo según mi plan preestablecido, por lo que no debo mantener liquidez. Otra cuestión sería si de repente, vía premio de lotería o herencia, recibiera una importante suma de dinero, donde sería necesario un análisis distinto por su excepcionalidad.

Habría otras cuestiones a plantearse para profundizar en este concepto de diversificación, como por ejemplo si es compatible hacerlo con gestión activa o es exclusivo de la pasiva, o si, como defienden algunos, sería conveniente incrementar las aportaciones en épocas bajistas. Dejaremos esas cuestiones para otra entrada (diversificando temporalmente los contenidos), ya que es un concepto que personalmente me apasiona.

Espero que el contenido de esta entrada haya sido de vuestro agrado, y que, tras su lectura, y dada la importancia que este blog le damos al tiempo, no haya significado para vosotros una pérdida del mismo.

Como siempre, para debatir sobre este u otro tema, me tenéis disponible en Twitter en @ahidalgoa. Saludos.



2 comentarios:

  1. Tengo que tomarme + cafés contigo, y clikear menos "comprar ya". ;)
    ¡Buen post!

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